Inspección y mantenimiento de mosquetones
Se recomienda revisar el equipo antes de cada escalada, especialmente después de un tiempo sin usarlo. Al fin y al cabo, tu vida puede depender de ello. La inspección y el mantenimiento regulares prolongarán la vida útil de tu equipo.
En lo que respecta a la inspección, es importante tener una rutina. Al inspeccionar su mosquetón, revise el cuerpo, incluyendo las superficies internas y el lomo, para detectar cualquier abrasión, desgaste excesivo, bordes afilados, deformación o corrosión. Es sorprendente lo fácil que una muesca o rebaba en un mosquetón, por ejemplo, al engancharlo a un perno de borde cuadrado, puede dañar los textiles o la cuerda.
Compruebe el remache y asegúrese de que el cierre funcione correctamente, volviendo a su posición completamente cerrada con una buena alineación entre la punta y el cierre. No debe haber juego lateral excesivo en el cierre y, si se trata de un mosquetón con bloqueo, el mecanismo del cierre debe moverse con suavidad y sin ruidos de fricción. Ante cualquier duda, debe retirarse de servicio. Los problemas con el mecanismo del cierre pueden solucionarse con una limpieza y lubricación a fondo.
Para limpiar los mosquetones, comience lavándolos con agua (máximo 30 °C) y un detergente suave, utilizando un cepillo de cerdas suaves para eliminar la suciedad incrustada. Preste especial atención al cuerpo, la bisagra, la punta, el cierre (abierto y cerrado) y el compartimento del muelle.

Utilice un cepillo de cerdas suaves para la limpieza.

Orientación correcta para colgar y secar
Enjuague con agua corriente (máx. 30 °C) y seque el exceso con un paño que no suelte pelusa. Deje secar completamente al aire a temperatura ambiente. Es muy importante colgar el mosquetón con la abertura hacia arriba para que el agua del depósito pueda drenar.
Lubrique la bisagra, el cañón del mosquetón y la cámara de empuje con una o dos gotas de lubricante (Duck Oil, Super Lube, 3 en 1). No utilice polvo de grafito. Para mosquetones con cierre de alambre, basta con aplicar una o dos gotas de lubricante en la bisagra.
Después de usar tu equipo en un entorno marino, siempre debes enjuagarlo, secarlo bien y volver a lubricarlo. Guarda tu equipo de escalada en un lugar bien ventilado, lejos de la luz solar directa y del calor. Evita dejarlo en el fondo de tu mochila o en el maletero de tu coche.

